Este Blog es una propuesta para el inicio de un intercambio abierto a aquellos interesados en el quehacer poético, tanto lectores como escritores.
La poesía se manifiesta como un impulso de libertad y el poeta padece su soledad frente al mundo convencional.
Por ello es mi deseo llegar a los rincones del mundo y conocer las expresiones de muchos que sueñan y defienden la poesía.
Aquí presento mi realidad, mi historia, los seres que me acompañaron y acompañan en este viaje realizado con amor y pasión.
Los invito entonces a recorrer estas páginas y confío conocer, por medio de este sitio virtual, la poesía y las expresiones culturales de otros pueblos.
Los saludo y espero su presencia.

miércoles, 10 de junio de 2009

Presentación de "Manantiales que reinan" por Jorge Ariel Madrazo

Texto leído en la presentación del libro “Manatiales que reinan”, año 2005.
Jorge Ariel Madrazo


Élida Manselli está a años luz del tan meneado regionalismo que todavía muchos exaltan creyendo que con ello dan muestras de amor a la patria chica. La naturaleza, sus personajes inolvidables, pertenecen aquí al universo dulce, batallador, doloroso del Cosmos. Es decir, de una subjetividad sin fronteras ni freno. Pero que tampoco se rebaja a la imagen fastuosa, desvinculada de la circunstancia personal y natural. Por el contrario todo aquí habla del génesis de la poeta dentro de un planeta íntimo, pleno de y, sin embargo reconocible, pleno de calientes flechas indicadoras.
Élida nombra así a aque campo soñado: “Campos sin destierro encantados de almidón”. Traducido a prosa vulgar: alejarse de esos campos fue casi el destierro, el no-lugar auténtico, el sitio de la nostalgia. Nostalgia fecunda que tal vez heredará el hijo, Lucio a quien en un poema muy intenso le dice: “Abres los ojos en la pesada agua del mirar” –otra vez el agua, acotemos, como la gran paridora de todas las cosas, para concluir asegurándole: “no escaparás al mundo, /sólo tendrás el orden de tu cuerpo, /el esplendor de la lámpara, /sostenida por el rigor de tu pensamiento”. Vemos como el rigor y el pensamiento continúan velando la libertad del alma, irrestricta y rigurosa al mismo tiempo.
El Alazán es guerrero, descendiente de padrillos bereberes que se estrellaban en las lanzas de otra Mesopotamia, y es también amparo contra la desesperación y la tragedia de la cotidiana vida-muerte.
En la mejor línea de sus queridos poetas franceses, americanos, mundiales y de poetas argentinos como Madariaga o Aldo Pellegrini o Enrique Molina, pero desde la madurez de una inconfundible voz propia, la poeta nos envuelve hoy con la magia y el mito de un maravilloso fantasma de carne y hueso: un Alazán que galopa en el centro de un mundo vivísimo. Y, más todavia, en el centro del alma emocionada, y la fe, de esta notable poeta que es Élida Manselli.

Jorge Ariel Madrazo, 21 de noviembre de 2005.

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OBRA POÉTICA

OBRA PLÁSTICA

LIBRO DE VISITAS


Foto de Daniel Grad, 6 de junio de 2001, La Maga, Ciclo Huasi

Contratapa de "Manantiales que reinan"

"Llegué al Alazán como a un transmisor de historias, memorias suspendidas en un paraje exultante de luz, detenido y desmedido. Él fue y es mi voz, el alma viva de las materias, las ánimas errantes y la claridad de mi conocimiento.
Los parajes, las lagunas, los esteros y los pobladores, los nombres de los caballos son reales, todo sucedió en la Mesopotamia Argentina, en el norte de la Provincia de Corrientes, en un rincón aislado, donde ahora el Alazán vela entre manantiales a la tropilla que se envuelve con su magia."

I

(de "Gracia-Torcaza", 1978)

Entre y cierre la puerta que detrás vienen los presagios.
Aquí no encontrará más que tristeza y pequeñas fatigas
azules buscándose como torres a larga distancia.
Entre y ubíquese en diagonal a las pesadillas, que para
estar tranquilo basta hacer el pan diariamente sin pausa
y retribuirlo para no quedarse solo.
Voy a encender el espectro del bosque.
Necesito una mirada que pueda más que el agua, que el
dominio del tiempo sobre la inteligencia, que ese fuerte
dolor a aguacero en lo sentidos.
Siéntese tal cual ha nacido, Con pocas palabras, que hoy
descubrí un capullo con diez años de antigüedad y conocerá
usted la belleza que nunca ha entrado por los ojos.
¿Siente el roce del planeta?

Pronto desplegará el cielo la fila de perdices, esos privilegios
de invierno en los campos.
Esta soledad que prepara el ángel.

ESTALLA

(de "Manantiales que reinan", 2005)

Golpea Dios
para saciar, rodear
fundir los brotes de luz
y enceguecerme,
descubro la profunda carne que puebla mis días,
cuando el presente es un don,
gloria brillante,
campanillas en las voces del aire,
que estalla, estalla rama fértil del invierno
en esta caducidad de todo.
Bebo cuando me alumbras
deslumbramiento secreto
como al ángel imposible que bebe su reino,
de espacios que se secan, que florecen
aún caídos, dolientes y no se doblegan.
Hemos rodado con las cabalgaduras
cuando se estrellaba un siglo en las últimas aguas.

¿ Quién llegará a relevarnos
desde el fondo de una quimera
que un ramo de Dioses desentierra?