Este Blog es una propuesta para el inicio de un intercambio abierto a aquellos interesados en el quehacer poético, tanto lectores como escritores.
La poesía se manifiesta como un impulso de libertad y el poeta padece su soledad frente al mundo convencional.
Por ello es mi deseo llegar a los rincones del mundo y conocer las expresiones de muchos que sueñan y defienden la poesía.
Aquí presento mi realidad, mi historia, los seres que me acompañaron y acompañan en este viaje realizado con amor y pasión.
Los invito entonces a recorrer estas páginas y confío conocer, por medio de este sitio virtual, la poesía y las expresiones culturales de otros pueblos.
Los saludo y espero su presencia.

miércoles, 10 de junio de 2009

Revista "Museo Salvaje", 2006, Sergio De Matteo se refiere a "Manantiales que reinan"

Extracto de un texto crítico de Sergio De Matteo, publicado en
“Museo Salvaje”, Revista Cultural, 2006.


El territorio al que invita a participar a su lector, por lo tanto en la contratapa de “Manantiales que reinan” la poeta Élida Manselli advierte: “Entré a la comarca con los sentidos dispuestos a la maravilla, con la intuición de hallar lo que paulatinamete perdía el hombre. Lejos de la urbanidad la perspectiva no era el futuro, era la transmisión de los tiempos en un natural estado de sucesión, una épica silvestre, una condición de agua y tierra”. Pero la interpretación que se realiza en estos comentarios no es para contraponer lo urbano a lo rural, sino algo mas visceral, esa pasión que requiere la práctica artística para que no sólo sea un artificio, un juego de palabras, por eso la poesía de Manselli salta a otra dimensión y vuelve haciendo un nudo entre lo real y lo fantástico, funda un lugar absorviendo cada una de las sustancias esenciales de su territorio, yuxtaponiendo lo verdadero con lo ficticio, lo verosímil con lo imaginario, inclusive abriéndole una puerta a lo mágico,a lo profano, que los sistemas asentados en la razón en los últimos siglos se han encargado de silenciar o perseguir. “Y sus aguas sin violencia para el hijo de la razón, / absorvida por un lecho de maleficios y brujas en sueño”, o también “Por un instante, la ruta de la razón se abandonó al deslizar de la cavalgadura // Allí solamente allí yo pude deshacerme y recordar / iluminaciones pasadas en ecos, en ráfagas, en vibraciones de vida y muerte”.
Dentro del estadio estético, en el tráfago con la poesía, el enunciado arroja a su lector hacia adelante, pero también los sostiene en un presente que se alimenta con las historias del pasado, las que alumbran esa ausecia que busca hace milenios, ese misterio y secreto que se pretende o intenta encontrar en la palabra mesiánica, en una lucha constante y profunda con los vocablos hehos de fuego, hechos de tierra, hechos de agua, hechos de aire. Y la vía para derrotar ese espacio donde se halla el secreto que niegan u ocultan los signos es o podría ser el perseguimiento a toda marcha o el trotecito calmo pero firme del alazán –potrillo, flete, potro, caballo, tordillo por un territorio ancestral, salvaje.
Bien se refiere Gastón Bachelard: “una intuición no se demuestra, sino que se experimenta”.
La experiencia requiere la presencia sobre la que se incide donde se hace tangible ese “secreto” que enunciaba Élida Manselli, una voz delicada y profunda, sostenida en una cadencia que articula una cosmovisión lugareña pero a la vez universal que explota y estalla en el manejo preciso de los vocablos, los cuales mutan en símbolos que hacen posible la instauración del mito.

Sergio De Matteo, La Pampa, 2006.

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OBRA POÉTICA

OBRA PLÁSTICA

LIBRO DE VISITAS


Foto de Daniel Grad, 6 de junio de 2001, La Maga, Ciclo Huasi

Contratapa de "Manantiales que reinan"

"Llegué al Alazán como a un transmisor de historias, memorias suspendidas en un paraje exultante de luz, detenido y desmedido. Él fue y es mi voz, el alma viva de las materias, las ánimas errantes y la claridad de mi conocimiento.
Los parajes, las lagunas, los esteros y los pobladores, los nombres de los caballos son reales, todo sucedió en la Mesopotamia Argentina, en el norte de la Provincia de Corrientes, en un rincón aislado, donde ahora el Alazán vela entre manantiales a la tropilla que se envuelve con su magia."

I

(de "Gracia-Torcaza", 1978)

Entre y cierre la puerta que detrás vienen los presagios.
Aquí no encontrará más que tristeza y pequeñas fatigas
azules buscándose como torres a larga distancia.
Entre y ubíquese en diagonal a las pesadillas, que para
estar tranquilo basta hacer el pan diariamente sin pausa
y retribuirlo para no quedarse solo.
Voy a encender el espectro del bosque.
Necesito una mirada que pueda más que el agua, que el
dominio del tiempo sobre la inteligencia, que ese fuerte
dolor a aguacero en lo sentidos.
Siéntese tal cual ha nacido, Con pocas palabras, que hoy
descubrí un capullo con diez años de antigüedad y conocerá
usted la belleza que nunca ha entrado por los ojos.
¿Siente el roce del planeta?

Pronto desplegará el cielo la fila de perdices, esos privilegios
de invierno en los campos.
Esta soledad que prepara el ángel.

ESTALLA

(de "Manantiales que reinan", 2005)

Golpea Dios
para saciar, rodear
fundir los brotes de luz
y enceguecerme,
descubro la profunda carne que puebla mis días,
cuando el presente es un don,
gloria brillante,
campanillas en las voces del aire,
que estalla, estalla rama fértil del invierno
en esta caducidad de todo.
Bebo cuando me alumbras
deslumbramiento secreto
como al ángel imposible que bebe su reino,
de espacios que se secan, que florecen
aún caídos, dolientes y no se doblegan.
Hemos rodado con las cabalgaduras
cuando se estrellaba un siglo en las últimas aguas.

¿ Quién llegará a relevarnos
desde el fondo de una quimera
que un ramo de Dioses desentierra?